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El Dr. Jaime Estrada ha tenido un gran impacto positivo en un incalculable número de personas durante sus años sirviendo como médico y líder de la comunidad.
Estrada recibió su título de médico de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en México.
Realizó su residencia de pediatría en el Hospital pediátrico Cardinal Glennon en St. Louis Missouri, posterior a lo cual completó tres años de subespecialidad en hematología y oncología pediátrica el MD Anderson Cancer Center en Houston, Texas, uno de los más prestigiados hospitales en oncología.
El Dr. Estrada fue el primer médico en obtener el grado de maestría en ciencias biomédicas en la University of Texas, en Houston, Texas, mientras realizaba su subespecialidad en hematología y oncología pediátrica.
Posteriormente durante los siguientes nueve años, el Dr. Estrada sostuvo una posición académica en la división de hematología y oncología del departamento de pediatría en South Florida School of Medicine en Tampa, Florida.
En 1992, se mudó a la ciudad de San Antonio, donde por los siguientes veinticinco años atendió niños, adolescentes y adultos jóvenes con cáncer y trastornos hematológicos, al inicio en su práctica privada y a partir del 2006 como parte del Methodist Physicians Practice.
“Me desempeñé como director del programa de hematología y oncología pediátrica hasta que me retiré de mis actividades clínicas a finales del año 2017,” declaró a Breaking Cancer News.
Durante el inicio de su práctica médica en la ciudad de San Antonio, el Dr. Estrada estableció clínicas periféricas en Laredo y en Rio Grande Valley, primero en Weslaco y posteriormente en McAllen.
En el 2010, Estrada mencionó que con la colaboración del cuerpo docente de UT Health San Antonio, inició el Texas AYA (Adolescent and Young Adult) Oncology Conference, que es una conferencia con enfoque en padecimientos oncológicos en adolescentes y adultos jóvenes, la cual se lleva a cabo anualmente alternando la ubicación geográfica entre San Antonio, Dallas-Fort Worth y Houston.
“En el 2019, fundé el AYA Foundation San Antonio, una organización sin fines de lucro, que provee apoyo financiero y psicosocial a adolescentes y adultos con cáncer, y educar a profesionales de la salud y público en general acerca de los retos y dificultades que enfrentan las personas jóvenes que padecen cáncer”, mencionó.
Estrada menciona que hay dos aspectos de los cuales está muy orgulloso en su larga y exitosa carrera profesional como médico.
“Uno es cuidar de mi gente, los pacientes con cáncer mexicanoamericanos del sur de Texas”, dice, “y dos es contribuir al crecimiento del movimiento contra el cáncer en adolescentes y adultos jóvenes (AYA) en beneficio de esta población de pacientes de cáncer que es tan vulnerable e históricamente sin atención adecuada.”
Jubilado y continúa dando a la comunidad
Estrada se encuentra retirado de su práctica clínica en oncología, pero continúa contribuyendo con la comunidad, principalmente la población latina.
Él es fundador y director médico de AYA Foundation San Antonio cuyo eslogan de su misión es “Empowering Adolescents and Young Adults to fight Cancer” (Empoderando adolescentes y adultos jóvenes para luchar contra el cáncer).
También es el presidente y director del Texas Doctors for Social Responsibility, cuyo eslogan es “Texas Doctors for Healthy Texans” (Médicos texanos por texanos saludables).
¿Qué será necesario?
Enfrentarse al cáncer siendo una persona latina, joven, de mediana edad o mayor, tiene sus dificultades particulares.
Estrada tiene muchas ideas sobre lo que será necesario para realmente mejorar el escenario que enfrentan este creciente y dinámico grupo de estadounidenses.
“Como mencioné en el informe completo y detallado de American Cancer Society Cancer Facts & Figures for Hispanic/Latino People 2021-2023, la primera medida que debe tomar para mejorar la vida de los hispanos/latinos que padecen cáncer, es ampliar Medicaid, como establece la ley de Affordable Care Act, en estados con una gran población hispana como lo es Texas, así como extender la cobertura a los inmigrantes indocumentados, la mayoría de los cuales se identifican como hispanos”, explicó.
Ampliar la cobertura sanitaria es un factor esencial para brindarle a esta población lo que necesita para luchar contra el cáncer, afirmó.
“El expandir la cobertura del seguro médico bajo Medicaid proporcionaría a la población hispana el acceso a una atención integral contra el cáncer, pruebas de detección temprana y servicios preventivos para los cánceres de mama, cérvico uterino, colorrectal y otros, lo que llevaría a identificar el cáncer en una etapa más temprana, dando lugar a mejores resultados y pronósticos, además del acceso a una atención médica de primer nivel de una manera integral.”
Educando a los Médicos
“La segunda acción que debería tomarse para mejorar las vidas de los pacientes latinos con cáncer y sus familias, es educar a los proveedores de servicios de salud para que brinden una atención culturalmente competente”, menciona.
“Estamos conscientes de que el racismo institucional e individual frecuentemente es contra pacientes de piel de color, y al mejorar la competencia cultural entre los proveedores de servicios de salud, en consecuencia, mejoraría los resultados y reduciría las disparidades en materia de salud”, afirma.
La competencia cultural o que los profesionales de salud tengan conocimiento sobre la cultura y forma de vida de cierta población, incluye ser capaz de comunicarse con los pacientes hispanos en su propio lenguaje.
“Es bien aceptado que la competencia cultural es un conjunto de actitudes, habilidades, comportamientos y políticas que permiten a las organizaciones y a las personas trabajar eficazmente en situaciones interculturales”, afirma.
Mejores Políticas
Pero lo más importante que puede hacer nuestra sociedad para mejorar el acceso a la atención médica oncológica y los resultados de cáncer de los hispanos en este país, en la opinión de Estrada, sería aplicar políticas públicas que mejoren el estado socioeconómico de esta población tan vulnerable.
“De acuerdo con el reporte de la American Cancer Society, el nivel socioeconómico medido por ingresos y educación es el factor más crítico que afecta la salud, la longevidad, y la calidad de vida”, mencionó.
“Influye en la prevalencia de los antecedentes de riesgo de cáncer y en acceso a un seguro médico, atención médica preventiva, detección temprana y tratamiento”.